T Í T U L O S
* La maldición del cuervo (gótico).
* Las cicatrices del agua (ensayo novelado).
* Los perros mudos de Dios (policíaco).
* Malvita (negro).
* Carlota (erótico).

Aliquam lorem ante, dapibus in
PVP
15.00 €
C A R L O T A

PVP
19.00 €
AÑADIR AL CARRITO
M A L V I T A
Bermejo, un experimentado inspector de policía próximo a la jubilación, recibe como nuevo destino la comisaria de Arroyo de la Miel. Allí se reencuentra con su antiguo superior, con el que aún tiene alguna cuenta pendiente, que le asignará la operación Malvita para localizar a una chica que se halla en paradero desconocido.
Albert Wolf, un adinerado y apasionado marchante de arte al que sus riquezas y sus contradicciones le llevarán a traspasar los límites entre lo correcto y lo prohibido, mantiene una estrecha relación con Francisco José Garrido, un magnífico pintor y falsificador de obras de arte que se mueve de continuo entre la estética y la ética, o, lo que es lo mismo, entre la corrupción y la legalidad. Ambos, cada cual a su manera, se verán implicados en la investigación del inspector Bermejo.
¿Dónde está la línea que separa la restauración de la falsificación? ¿Qué línea establece la frontera entre el sexo y la perversión? ¿Dónde lo natural y dónde la engañifa?

LOS PERROS MUDOS DE DIOS
En plena ciudad de Los Califas, Córdoba, y postrado en una profunda genuflexión a los pies del Cristo de los Faroles, una pareja encuentra a un dominico de la Orden de Predicadores de san Agustín con un hierro clavado en el costado derecho. Todo hace pensar que se trata de un asesinato, por lo qu inmediatamente la Brigada de Homicidios de la ciudad abre una investigación. Paralelamente, el padre del fraile contratará a Roberto Bocanegra, detective privado, que fracasó en las oposiciones al Cuerpo Nacional de Policía, para que realice una investigación apoyándose en métodos... digamos, menos legales.
Para intentar resolver el caso, el detective privado Bocanegra se verá obligado a sumergirse en las aguas negras de la inmoralidad de una ciudad que se resiste a olvidar su glorioso pasado.

LAS CICATRICES DEL AGUA
No hay que temer miedo a las heridas que se abren en el alma, con el tiempo cicatrizarán y quedarán como mudos testigos de las mil y una batallas que durante la vida hemos de librar. Pero sí es importante ser conscientes de que el tiempo endurece nuestros sentidos y nos vuelve insensibles al dolor hasta incapacitarnos para discernir entre lo pernicioso y beneficioso que nos atañe. LLegado ese momento, solo nos queda buscar un vacío en el que sumergirnos para aislarnos de todas aquellas interferencias que no nos dejan reencontrarnos con nuestro verdadero yo, para, así, poder oírnos. En esta novela, la conciencia nacida de la experiencia se entrelazará con la inconsciencia nacida de la inexperiencia para intentar, cada una por caminos bien diferenciados, encontrar ese engüento que les permita borrar el mapa de dolor que se ha dibujado en sus adentros, como se borran las cicatrices del agua.

LA MALDICIÓN DEL CUERVO
Tras la gran hambruna padecida por la población irlandesa a finales del siglo XIX, a consecuencia de las plagas, el general Stamp se refugia en el castillo que tiene en sus posesiones, cerca de la villa de Malahide. Los continuos asaltos a la fortaleza provocados por el hambre, obligan al terrateniente a arbitrar un sistema de reparto de sus tierras, mediante arrendamiento hereditario. Esta fórmula garantizaría el sustento del campesinado y, a su vez, protección al hacendado. El abuso de Cathal, nieto del general, sobre los arrendatarios, provoca graves revueltas entre la población que derivan en un trágico final. Desde entonces, en la villa de Malahide tendrá lugar una cadena de extraños fenómenos que sumirán a la población en un estado de terror al que denominarán La maldición del cuervo.






